En mi casa, en Nahieran, he creado un hogar, un espacio donde los niños y niñas se sientan en libertad y a la vez seguros, creando un vínculo  a partir del cual gana en confianza, explora y aprende, desde la libertad y la seguridad. Observando, acompañando y ayudando con delicadeza a expresar y experimentar las emociones en su día a día.

 

El juego libre; no dirigido y espontáneo; es la actividad principal ya que a través de éste es como el niño y niña comprende el mundo y se comprende a sí mismo/a. Experimentar, probar, fallar, acertar,..., con objetos adaptados a su edad: juguetes desestructurados, utensilios de la vida cotidiana..., sin prisa, al ritmo de cada uno/a, dejando fluir la creatividad para permitir que emerja la esencia del ser.